Era
Soci un hombre enjuto, muy alto y desgarbado con una
incipiente barba en su extremada pálida tez. Era corrector de
pruebas a destajo, es decir, sin trabajo fijo pero con amplia
libertad de acción, comunista de corazón y filósofo de la vida y
del café. Era un hombre feliz y pleno, altamente preocupado por los
problemas sociales de su pueblo al que tanto amaba y por el que tanto
sufría.
Iba caminando por la
bella calle arbolada de su vieja urbanización, anclada en la más
hermosa y esplendida ciudad del mundo. Era temprano y el radiante sol
ya empezaba a despuntar en el lejano firmamento que limitaba el
glorioso cerro que circundaba a la ciudad. Al doblar la esquina,
justo antes de su café preferido, notó la gruesa figura de su amigo
P B, el cual hacía una larga cola frente a un centro comunal
de alimentos, justo en donde Soci acostumbraba a hacer las
compras alimenticias para su familia, pero está era la primera vez
que veía a su amigo PB en ese sitio, hecho por el cual se
acercó, lo saludó y le dijo:
“Epa PB, hermano
¿Qué haces ahí, bajo esta tremenda pepa de sol?”
PB era un taxista
joven, padre de tres hijos en igual número de mujeres, divorciado
otras tantas veces con dos nuevos amores de turno. Era Capitalista de
corazón, anti comunista de convicción, pero con un bolsillo en
plena pelazón.
“Hola Soci, aquí
esperando a que abran las puertas para hacer las compras de la
semana.”
Soci muy
sorprendido al ver a PB en una nueva aptitud más racional de lo
común, le dijo:
“Oye que bien amigo,
eso es muy bueno, y dime ¿Cómo anda tu vida?”
“Como crees Soci,
MAL, MUY MAL, con este gobierno de locos comunistas trasnochados que
está haciendo que este país se caiga a pedazos, ¿Cómo podemos
estar?, están acabando con todo el sector privado, con todos los
empresarios de mucho años en Venezuela, los que construyeron está
verga de país, esto es horrible Soci.”
Soci, muy
sorprendido, no atinaba si ver la cara descompuesta de su amigo o el
enorme cartel a todo color de “Mercado Comunal” donde su amigo
esperaba la apertura para poder comprar.
“Caramba PB,
lamento mucho oír todo eso, pero creo que lo de los industriales no
es así como tú lo ves.”
“Ya está Soci,
tú con tu comunismo disfuncional, ¡POR DIOS SOCI! abre los
ojos, no ves lo que hicieron con la industria del arroz, con la leche
y lo de las sardinas, eso fue un horror que no tiene nombre, amigo
despierta antes de que al país se lo lleven estos diablos.”
Soci ya cansado de
oír tantas quejas, y viendo tanta incongruencia entre las palabras
de PB y los actos que este realizaba decidió preguntarle:
“Oye PB, si
piensas así, entonces ¿Qué haces en esta cola?”
“Pero Soci, ¡que
pregunta más tonta!, lo que hacemos todos, comprar los poquísimos
alimentos que se encuentran a precios bajos.”
“Si OK, pero no
entiendo, esto es un Mercado comunal gubernamental.”
“¡CLARO!!!!!, y
aquí es donde aún consigo algo de arroz a precio regulado y sin
mezclas ficticias de sabor, algún grano y la harina precocida a
precio accesible, además aveces tienen leche de la pura, no esas
aguas mezcladas con productos lácteos tan falsas y esa es la que más
le gusta a mis hijos y con esta pelazón que hay Soci, uno
tiene que rebuscarse.”
“¡Ah!, Ok PB,
ahora entiendo todo amigo, y sabes algo, a veces la ESTOLIDEZ
de la oposición al gobierno y la de sus seguidores es,
sencillamente, APOTEÓSICA.”
Soci le dio una
palmadita a su amigo para despedirse, no sin antes, verlo con una
profunda lastima; él sabe que la disociación de su amigo es
profunda y compleja, pero bueno, lo único que puede hacer por él es
tratar de hacerle entender en el error en el que está. Ya alejándose
de su amigo PB, le dijo:
“Oye
PB, espero que
consigas todo lo que necesitas en ese LOCAL DEL GOBIERNO.”
PB alzó la mano
en señal de saludo para despedirse de su amigo, mientras su cabeza
daba mil vueltas tratando de buscar en el fondo de su mente el
significado de las palabras “Estolidez” y “Apoteósica” y el
por qué Soci le había dicho lo del “Local del Gobierno”
con tanto énfasis, si él estaba enfrente de un mercado comunal y
bien sabía la procedencia de esos productos, pero en fin, no valía
la pena conseguirse un dolor de cabeza por la filosofía comunista de
Soci y murmurando para sus adentros decía:
“Ojala abran pronto
esta vaina pues no quiero perderme el documental de denuncia que
anunció la cadena imperial de noticias.”.
Continuará....
No hay comentarios.:
Publicar un comentario